Revelación
A Blas Taracena
Era en Numancia, al tiempo que declina 1
la tarde del agosto augusto y lento,
Numancia del silencio y de la ruina,
alma de libertad, trono del viento.
La luz se hacía por momentos mina 5
de transparencia y desvanecimiento,
diafanidad de ausencia vespertina,
esperanza, esperanza del portento.
Súbito, ¿dónde?, un pájaro sin lira,
sin rama, sin atril, canta, delira, 10
flota en la cima de su fiebre aguda.
Vivo latir de Dios nos goteaba,
risa y charla de Dios, libre y desnuda.
Y el pájaro, sabiéndolo, cantaba.
ANÁLISIS
Resumen
Gerardo Diego (Santander, 1896 – Madrid, 1987) es uno de los más destacados poetas de la Generación del 27. Como todos los miembros de este grupo, pasó por una etapa de aprendizaje e iniciación clásica, otra de influencia profunda de las vanguardias, a continuación, otra de neopopulismo más o menos tradicionalista y, tras la guerra civil, cada uno de sus componentes buscó su camino y su voz dentro o fuera de España, a causa del desgarrón de la guerra fratricida. Diego cultivó a la vez, durante toda su vida, una veta clásica, tradicionalista, valga decir, y otra creacionista o vanguardista.
El poema que comentamos, «Revelación», procede del libro Alondra de verdad (1941). El yo poético describe un momento de luz suprema, transparente. El lugar alude a los restos de la ciudad de Numancia (Soria). El silencio es total y existe como un espíritu de esperanza flotando en el aire. De pronto, un pájaro no identificado canta bellamente. Los presentes, se entiende que amigos del yo poético, celebran esta melodía espontánea, natural y muy bella. Los eleva en su espiritualidad y sienten la presencia de Dios próxima, lo que les aporta regocijo, libertad y comunicación. El pájaro, solidario, sigue con su canto.
Temas abordados
Los asuntos de este poema se pueden enunciar así:
-La belleza surge en el lugar y momentos más inesperados.
-El canto de un pájaro despierta el deseo de belleza y admiración.
-El canto del pájaro señala la presencia alegre de Dios.
Apartados temáticos
Este poema ofrece tres secciones de contenido claramente diferenciadas:
-Las dos primeras estrofas (vv. 1-8) funcionan de introducción. Se presenta un lugar humilde, árido y medio en ruinas, un momento, el atardecer y un total silencio y claridad.
-La tercera estrofa (vv. 9-1) presenta a un protagonista inesperado: un pájaro que canta libre y espontáneamente, sin necesidad de grandes preparativos..
-La última estrofa (vv. 11-14): constituye el desenlace o resolución, o conclusión. El yo poético y sus acompañantes celebran ese canto; se sienten más libres y comunicativos; al mismo tiempo, sienten cercana la presencia de Dios.
Análisis métrico, de la rima y estrófico
El poema presenta la estructura estrófica del soneto. Se trata de dos cuartetos y dos tercetos. en esquema: 11ABBA, 11ABBA, 11CCD, 11EDE; nótese la original construcción de los tercetos, pues no es la combinación clásica. El soneto, aclimatado a la poesía española en el S. XVI por Garcilaso de la Vega, es muy adecuado para expresar sentimientos y reflexiones profundas, preguntarse por el sentido de las cosas, adentrarse en el misterio, etc. Gerardo Diego se ha acogido muy felizmente y con acierto a una inmensa tradición poética de expresión del pensamiento y la emoción con sencillez formal, claridad expresiva y discurso fluido, acompañado de una gran destreza poética.
Análisis de los recursos estilísticos
El hipérbaton inicial centra el tema en un lugar y un tiempo precisos: Numancia, al caer la tarde. Nótese la repetición de «Numancia», para enfatizar el lugar, que no es uno cualquiera. Se trata de las ruinas de la población celtíbera asentada a escasos kilómetros de la ciudad de Soria. Allí no hay nada, salvo el deseo de libertad de sus habitantes, que prefirieron inmolarse antes que entregarse a los romanos. El viento silba también libremente.
La segunda estrofa se centra en los efectos cromáticos, que en realidad se reduce a bien poco, pero que es mucho: la luz fuerte, transparente, diáfana, totalizadora y con un eco positivo, de «esperanza» (se repite esta palabra en el v. 8). Lo que se espera es un portento; se crea así una expectación al lector, que ignora cómo puede evolucionar el sentido. No obstante, se espera algo inaudito, como declara el término «portento»; abre unas expectativas interesantes para el lector.
El primer terceto, muy bello en su estructura y contenido, expresa el canto de un pájaro solitario y no identificado en su concreción, porque no se puede ver, como expresa la interrogación retórica «¿dónde?». Se insiste en su simplicidad a través de un paralelismo triple formando por «sin lira» y dos sintagmas más sucesivos; del mismo modo, tres verbos en presente aumentan esa sensación de acumulación inesperada. Las metáforas son intensas y nos advierten de la desnudez del canto del ave, que suena como una melodía arrebatada y arrebatadora («en la cima de su fiebre aguda»).
El último terceto nos permite comprobar que el yo poético no está solo, como declara el pronombre «nos». Los presentes, compañeros del yo poético, platican animada y alegremente sobre ese canto. Este es de naturaleza celestial, como se evidencia con la repetición del sintagma «de Dios». Los compañeros se sienten libres y felices, pues así lo comunican los adjetivos metonímicos «libre y desnuda». El pájaro establece una complicidad con los dialogantes; por eso sigue con su canto, para animar y fomentar ese coloquio elevado y espiritual entre ellos.
El poema presenta una construcción y un sentido intensamente trascendente, espiritualizado y optimista. En él alienta una intención purificadora muy interesante.
Contextualización socio-histórica y autorial
Gerardo Diego es uno de los poetas del destacado grupo de la Generación del 27. Poeta-profesor, como casi todos ellos, exhibe una pericia técnica, un rigor compositivo y un tratamiento riguroso de los temas poéticos realmente importantes y significativos. Este grupo aspira a una poesía precisa, enraizada en la tradición española y, al mismo tiempo, abierta a los nuevos vientos vanguardistas europeos.
Este poema de nuestro poeta santanderino pertenece a su primera etapa de formación, más clasicista y académica, justo antes de que los vientos de las Vanguardias arrumbaran las formas y contenidos poéticos más repetidos o manidos. De ahí el uso del romance, de la contemplación y diálogo con la naturaleza, de expresión contenida del sentimiento, sea de la naturaleza que fuere.
Algunos de sus poemarios más reconocidos son Manual de espumas (1924), Versos humanos (1925), Fábula de Equis y Zeda (1932), Ángeles de Compostela (1940) y Alondra de verdad (1941), poemario del que procede el poema que ahora comentamos. Su poesía oscila entre el vanguardismo y el tradicionalismo, siempre con gran rigor, depuración y alto dominio del lenguaje poético. Su último poemario es Cometa errante (1985).
Interpretación
Este bellísimo poema recrea un momento de belleza natural y espiritual de ecos transcendentes, pues eleva a los protagonistas hacia la espiritualidad divina. En un marco natural humilde, hasta algo inhóspito, como es la estepa soriana en los alrededores de los restos de Numancia, en pleno verano, con mucho calor, se produce un pequeño milagro: un pájaro canta bella y alegremente. Los escuchantes reciben el impacto de la belleza de la melodía de esta ave y lo comentan entre ellos. Se sienten más libres y cercanos a Dios. Es un pequeño prodigio que se ha producido de modo inesperado.
Estamos ante un poema celebratorio, es decir, su tono es solemnemente conmemorativo; es cierto que de un acto humilde, pero relevante es sí mismo: el mundo es bello, la verdad de la naturaleza, como espejo de la divinidad, es sobrecogedora e inspiradora de los buenos sentimientos y pensamientos.
El elogio del canto de un simple pájaro le sirve al poeta para recrear un momento de felicidad comunicada con sus amigos, que han asistido al «prodigio». El poema es realmente impresionante por su belleza, equilibrio y emotividad; y no olvidemos su paradoja: en el lugar más impensado, por humilde y desapacible, surge la belleza absoluta. El sentido del poema es claramente espiritual y optimista; a veces es posible descubrir la belleza del mundo, trasunto de la voluntad divina, en las circunstancias más inesperadas.
Precisamente el título, «Revelación», insiste y condensa la sorpresa de los presente cuando descubren el portento del canto del ave y sus consecuencias espirituales.
Valoración
Este bello poema nos ha permitido apreciar, en un tono laudatorio, la belleza natural de las cosas, que surge a los sentidos en los momentos más inesperados. En el poema se observan claros ecos de fray Luis de León y su «Oda a la vida retirada»; parte de la felicidad humana radica en saber apreciar la belleza, la verdad y la mano divina en la sencillez natural .
La forma estrófica utilizada, el soneto, obliga a una tremenda síntesis de contenido y a una economía del lenguaje extrema, además de imponer un modo de razonamiento claro, firme y deductivo. La paradoja esencial que esconde el poema es muy interesante: hasta en la humilde estepa soriana puede surgir un milagro natural, inesperado, pero contundente. El yo poético no está solo, así que celebra este momento con sus acompañantes.
El marco natural está perfectamente descrito, con sus detalles expresivos más íntimos. A la vez, se crea una expectación creciente al final del segundo cuarteto. Todo ello está perfilado con precisión, pero sin un solo aditamento sobrante. Se crea un marco natural ajustado, completo, pero esencialista. El canto del pájaro se describe con gran belleza metafórica, declarando su poder evocador y trascendente.
La belleza que atesora este poema es elevadísima. El contenido, que casi es un locus amoenus al revés y ciertos aditamentos del tópico del beatus ille, está concentrado en grado máximo. La experiencia de la contemplación de la belleza natural y divina está expresada con una elegancia verbal y poética realmente asombrosa. Estamos ante un texto delicioso, emotivo y bellísimo.
II. PROPUESTA DIDÁCTICA
1. Comprensión lectora
1) Resume el poema (70 palabras, aproximadamente).
2) Señala su tema principal y los secundarios.
3) Delimita los apartados temáticos, que no tienen por qué coincidir con las estrofas.
4) Analiza los aspectos métricos y de rima; deduce la estrofa empleada.
5) ¿Qué tono tiene el poema: positivo, optimista, esperanzado, o todo lo contrario?
6) Señala las imágenes más importantes que jalonan el poema, sobre todo referidas a la naturaleza y su belleza escondida.
7) Localiza y explica media docena de recursos estilísticos y cómo crean significado.
2. Interpretación y pensamiento analítico
1) ¿Qué elementos del paisaje aparecen en el poema?
2) ¿Por qué la luz natural es importante en este poema?
3) ¿Qué importancia poética posee Numancia?
4) ¿En qué momento del día se desarrolla el poema?
5) ¿Qué significa en este poema el vocablo «prodigio»?
6) En el poema, ¿qué personas están presentes? ¿Cómo reaccionan al canto del pájaro?
7) ¿Cómo apreciamos la presencia de Dios, captada por los presentes, en el contexto natural del poema?
2.3. Fomento de la creatividad
1) Crea un poema o texto en prosa que exprese la realización de un pequeño milagro en un lugar y momento inesperados, que provocan alegría y felicidad. Puedes seguir el ejemplo de Gerardo Diego en este poema.
2) Imagina y transcribe una conversación o plática de tu clase con Gerardo Diego. ¿Qué tres preguntas le harías?
3) Realiza una exposición sobre Gerardo Diego, su poesía y su tiempo, para ser presentada ante la clase o la comunidad escolar, con ayuda de medios TIC o pósteres, fotografías, pequeña exposición bibliográfica, etc.
4) Aporta o crea imágenes de un momento de dicha en un lugar aparentemente poco propicio para ello; se puede insistir en las consecuencias emocionales y espirituales sobre los asistentes a ello,, siguiendo el ejemplo de Gerardo Diego.
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